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lunes, 3 de mayo de 2010

MAWU

Mensaje de Mawu:

No hay mayor causa hoy que devolver con gratitud a tu madre y reavivar una amistad con la tierra, el aire y el agua.
La Tierra es la fuerza vital para la vida material y no hay sentido en continuar una espiral descendente de ensuciar el planeta con más polución. 
Tu contribución es necesaría, no importa su cuantía. Haces una gran diferencia en el bienestar de este planeta mediante pequeños y simples cambios en cómo operas.

Merece la pena, créeme, y te ayudaré a alcanzar esta meta de todas las maneras

Sobre Mawu: Es la Diosa de la luna de Africa Occidental, se cree que creó toda la vida, junto a su consorte el Dios del Sol Liza. Mawu ayuda a aquellos que apelna a ella para aprender como vivir en armonía con la naturaleza, y como respetar sus recursos. Se asegura que nuestra necesidades estén cubiertas sin causar daño al planeta.

viernes, 2 de abril de 2010

Ancient Mother



Unios a Madre Tierra, da igual si sois hombres o mujeres porque Ella es Madre para todos. Somos parte del cambio planetario, Ella solo nos pide Amor

Madre Tierra es todas las Madres que tenemos y que nunca tendremos, Ella es parte de nosotros y nosotros parte de Ella, nos estamos mutilando a nosotros mismos.

Canta con Madre Tierra... canta por Madre Tierra.

Mi voz se une a todas las voces que cantan por Ella.

viernes, 5 de febrero de 2010

Imbolc

 

Que la Luz de los tres caminos
ilumine todos los rincones de tu alma

miércoles, 31 de diciembre de 2008

La maldición de Pele


La maldición de Pele
Islas de Fuego


"El cielo a descendido, los mares turbulentos parecen el infierno, el océano se agita, la lava surge del Kilauea, olas de fuego cubren la tierra, Pele esta furiosa" (antiguo canto hawaiano a Pele).
Un volcán activo es una fuerza natural tan misteriosa, tan impredecible, que los científicos sólo pueden ofrecer pocas claves acerca de por qué o cuándo vendrá la próxima erupción. Pero en la violencia de un volcán, aparentemente sin sentido, los hawaianos han encontrado un profundo significado; ellos creen que el volcán es su diosa suprema, Pele, quien arroja su destructiva lava para aniquilar a todo aquel que la desobedezca.
En 1990 Pele arrojó la más devastadora erupción en la historia del volcán Kilauea con una pavorosa furia que destruyó el pueblo de Kalapana, en la costa sur-oriental de Hawai. Más de 100 casas, iglesias, escuelas y parques fueron arrasados por un ardiente río de lava como prueba de la ira de esta diosa. Cuando el humo se dispersó, se descubrió que la lava había exceptuado milagrosamente de la devastación a una sola casa, fue esta una coincidencia o un acto de intervención divina ya que la casa pertenecía a un devoto adorador de Pele.
Para muchos hawaianos este extraño incidente fue prueba de la maldición de Pele y de su poder para proteger y destruir. ¿Cómo comenzó la creencia en esta maldición y por qué ésta continúa infundiendo temor en el corazón de los hawaianos? Su origen se pierde al igual que el de su pueblo en un océano de tiempo tan vasto como el del Pacífico.
Los científicos piensan que los primeros pobladores de las islas Hawai se establecieron hacia el año 350 de la Era Cristiana, la forma cómo descubrieron las islas permanece en el misterio porque, increíblemente, el grupo de ocho islas existen en total aislamiento a más de 2000 millas del continente más cercano y 2500 millas de la isla habitada más cercana. La travesía de los primeros pobladores habría requerido de extraordinarias destrezas de navegación, una odisea en el Pacífico que habría sido una de las grandes epopeyas de la exploración.


Los científicos piensan que estos navegantes podrían haber construido enormes veleros para recorrer las grandes distancias hasta las islas Hawai. Cientos de años antes de Colón estos intrépidos marinos ya estaban cruzando el Pacífico Sur en veleros que alcanzaban una longitud de 30 metros, tan grandes como las propias naves de Colón. Estas naves hawaianas podían transportar hasta 80 personas con alimentos y otros víveres en viajes de más de 2000 millas. Cuando estos primeros pobladores finalmente encontraron las islas Hawai, hacia el 350 d. C., lo que pisaron fue un mundo primitivo posiblemente más cercano al paraíso que cualquier otro que halla sido descubierto sobre la tierra.
Los hawaianos pronto poblaron sus dominios con una extraordinaria serie de dioses y diosas, deidades que estaban presentes en cada faceta de la naturaleza. Los primeros hawaianos armaron una enorme galaxia de más de 40.000 dioses, probablemente más que cualquier otro pueblo en el mundo y creían que ellos mismos eran descendientes de los grandes dioses.
De acuerdo a una leyenda hawaiana la diosa Pele fue una de las primeras deidades en habitar las islas; su llegada se produjo poco después de la de los primeros pobladores. Ella era una diosa celosa y apasionada quien parecía reflejar la sensualidad de los primeros hawaianos, una cultura que practicaba la poligamia y en la que hombres y mujeres llevaban una vida muy promiscua. Sin embargo, esta primitiva sociedad era dominada por el hombre y regida por un estricto código moral con severos tabúes que ayudaban a los hawaianos a evitar la ira de Pele y de los otros miles de vengativos dioses.


Muchos tabúes reprimían severamente la vida de las mujeres, a éstas les estaba prohibido cazar, tomar las comidas junto a los hombres y hasta cocinar sus propios alimentos por temor a que los contaminaran. Pero lo más extraño era que, en esta sociedad donde las mujeres eran dominadas por los hombres, la deidad más poderosa era la diosa Pele.
¿Cuándo se dio a conocer Pele a los hawaianos? ¿Es posible que se halla producido una erupción cataclísmica poco después de que los primeros pobladores pisaran las islas? Los científicos creen que en el mismo momento en que los primeros pobladores arribaron a Hawai, hacia 350 d. C., Pele estaba en su período de mayor actividad ¿Fue ésta mera coincidencia o estaba la diosa estableciendo su poder espiritual sobre las creencias de los hawaianos? Al tiempo que la población crecía también lo hacía el hechizo de Pele sobre aquellos que la adoraban. Para los creyentes el acto supremo de devoción era ascender la falda del volcán para rendir tributo a la diosa.



Actos de Fe
Durante los siglos XIV y XV de nuestra Era, la población de Hawai había aumentado a cientos de millares. Los gobernantes de estas florecientes sociedades eran los grandes jefes cuyas familias descendían de los antiguos dioses hawaianos, y de todas estas deidades la más poderosa y las más venerada era Pele. Entonces porque los investigadores no han encontrado ni una sola imagen de Pele de estos tiempos antiguos ¿de qué manera la adoraban los hawaianos? Ellos dicen que no necesitan hacer imágenes de esta diosa porque ella está en las rocas, en los peces, en el viento, en las nubes, en la montaña, está en la naturaleza y el volcán es su propio cuerpo.
Espectaculares templos han sido erigidos en honor de otras deidades hawaianas, como el dios de la guerra, pero muy pocos han sido construidos en honor a Pele. Para los adoradores de esta deidad la prueba suprema de fe era un peligroso viaje a través de la falda de 1200 mts. del volcán hasta la cumbre, un peregrinaje a través de la tierra más sagrada de las islas. Los riesgos de escalar un volcán activo son muchos pero los antiguos hawaianos ignoraban el peligro que representaban para su ascenso los gases tóxicos y la lava ardiente. Algunos piensan que los antiguos adoradores pudieran haber construido altares para su diosa en la falda del volcán pero hasta hoy su existencia permanece en el misterio. Tal vez para ocultar sus secretos Pele a sepultado todos los monumentos antiguos en lo que algunos llaman "el manto de Pele", una cubierta de lava que ha destruido casi todo vestigio de la antigua cultura hawaiana.
Durante su travesía hacia la montaña sagrada los fieles encuentran pruebas milagrosas de los poderes mágicos de Pele. Por ejemplo, una exótica planta, la baya de Ohelo, sólo crece en la falda del volcán; hasta ahora la capacidad de ésta para sobrevivir en el tóxico ambiente del volcán permanece como un enigma para los científicos. Para los hawaianos la planta sagrada de Ohelo era la prueba de la capacidad de Pele para crear vida a partir de la destrucción.

Cuando finalmente alcanzaban la cumbre, el oculto recinto sagrado de Pele, a 1200 mts. de altura, le ofrecían las bayas de Ohelo como prueba de su devoción hacia ella. Los adoradores consideraban al ardiente cráter del volcán donde finalizaba su peregrinaje como un lugar mágico y prohibido, fuente de fertilidad y de toda creación, el aspecto más íntimo y secreto de la diosa.


Con cada erupción la lava de Pele iba expandiendo la isla como un precioso regalo de tierra nueva para su gente. Para demostrar su gratitud los hawaianos la glorificaban con cantos y bailes sagrados. Estas danzas sensuales y místicas, que en conjunto se denominan Hula, son el único vestigio de la antigua vida hawaiana; cuando se ejecutan para Pele en lugares sagrados los bailarines le demuestran su veneración.


Mientras que a la diosa volcán se le rendía culto mediante las sagradas danzas Hula, otra deidad hawaiana, el dios de la guerra, exigía tributos más violentos a través de sacrificios humanos. Pero, debido a que Pele era una deidad femenina y como tal creadora de vida, se creía que ninguna vida podía sacrificarse en su honor. Sin embargo, a pesar que los sacrificios humanos en honor a Pele estaban prohibidos, arrojar el cuerpo de los difuntos en las ardientes profundidades de la diosa se consideraba como una ofrenda.
Los hawaianos no sólo creían que Pele los controlaba tanto en la vida como en la muerte, también creían que su diosa decidía el destino de su gente.


Ha finales del siglo XVIII, como si estuvieran bajo la protección de la misma diosa Pele, las islas Hawai se habían convertido en una próspera sociedad de más de 800.000 habitantes, 2/3 de su población en épocas recientes. ¿Acaso la creencia de la gente en la maldición de Pele los ha llevado a convertirse en una de las civilizaciones más prósperas del mundo o es la furia de la diosa solamente un antiguo mito?
Aislados del mundo exterior, libres de la influencia europea, las familias reales hawaianas luchaban por la supremacía y el dominio sobre sus prósperas islas. Luego de siete años de guerras en la gran isla de Hawai, para 1790 todo el poder se encontraba en manos de dos poderosos jefes: Keoua y su primo Kamehameha. Ambos gobernantes clamaban la ayuda de la diosa Pele y los hawaianos acudían al volcán sagrado en busca de una señal ¿Qué gobernante recibiría finalmente la bendición de Pele? Al principio parecía que Pele favorecería a Keoua, ya que mientras que Kamehameha luchaba en la vecina isla de Maui, su primo atacaba en casa venciendo en muchas de las villas leales a Kamehameha.
Ciertamente, tan resonante victoria era una prueba de la bendición de Pele por lo que Keoua ordenó a sus triunfantes guerreros regresar a casa pasando por debajo de la sombra del volcán de la diosa. A medida que los soldados se acercaban al volcán un terrible temblor estremeció la tierra. Lleno de temor Keoua invocó a Pele y la tierra volvió a la calma como una señal su aprobación. Pero entonces, repentinamente, la diosa comenzó a hablar en un lenguaje de fuego. Keoua observaba horrorizado como cenizas, rocas y lava llovían sobre sus soldados. En segundos los que habían sido poderosos guerreros fueron convertidos en estatuas de lava, monumentos a la ardiente furia de Pele. Desde ese día, de acuerdo a la leyenda, las huellas de los cuerpos de los guerreros caídos se han preservado en la roca volcánica como advertencia para todo aquel que ose subestimar el poder de Pele.


Para los historiadores este incidente es la primera evidencia de que la legendaria maldición de Pele a modificado los eventos históricos.
¿Fue esta erupción del volcán un simple fenómeno natural o un presagio de la aprobación divina de Pele? Lo que sí es cierto es que Kamehameha tuvo la sabiduría de aprovechar este extraordinario evento para su beneficio. Fortalecido por las historias de la real bendición de la diosa, en la década siguiente Kamehameha emprendió una cruzada para conquistar todas las ocho islas hawaianas. Sin embargo, en 1901, mientras Kamehameha dominaba en batalla a otros jefes, su ascendente poder fue frenado por la propia diosa Pele. En ese año, el volcán sagrado emitió una mortal corriente de lava a través de su montaña arrasando villas a lo largo de la costa norte de la gran isla de Hawai. Los residentes trataron de convencer a su jefe Kamehameha para de alguna manera frenar la furia de la diosa. Éste viajó a través de la corriente de lava para ofrecer a Pele el regalo más sagrado que un hombre pueda ofrendar a una diosa, un rizo de su cabello envuelto en una hoja sagrada. Al día siguiente, como por voluntad divina, la corriente de lava cesó misteriosamente.
Con el ahora benigno volcán como prueba de la suprema bendición de Pele, en 1810 Kamehameha fue coronado como el primer monarca de las islas Hawai, gobernando cerca de un millón de súbditos.
Silencio ensordecedor
En el siglo XVIII, luego de siglos de incuestionable dominio sobre el reino de la isla, la diosa Pele se veía amenazada como nunca antes lo había estado.
El 19 de enero de 1778 extraños visitantes arribarían desde tierras lejanas en grandes barcos que para los nativos podían haber parecido naves de los dioses. La historia registraría el nombre del capitán del barco como el del inglés James Cook, quien finalizó con los millares de años de magnífico aislamiento de Hawai. Con su universo ahora en peligro por estos invasores extranjeros, los nativos se sintieron dudosos acerca de cómo responder ¿Surgiría una vez más la maldición de Pele para destruir a los ingleses como ya lo había hecho con otros enemigos en tiempos pasados?
Si Pele hubiera desatado su furia, posiblemente, los hawaianos hubieran luchado con los ingleses hasta la muerte, pero el volcán permaneció en un extraño silencio. Los científicos, más tarde, establecerían la teoría de que durante este período el volcán simplemente entró en una fase de inactividad. Pero para los creyentes en la maldición de Pele, su misterioso silencio fue visto como una señal de aprobación.
Creyendo que habían recibido la bendición de Pele, los hawaianos sucumbieron ante las tentaciones materiales que los ingleses trajeron consigo: herramientas de hierro, mosquetes y armas pesadas. Hawai también ofrecía tentaciones para los ingleses, un mundo sensual sin inhibiciones sexuales. Irónicamente, las desenfrenadas relaciones sexuales entre los ingleses y los hawaianos pronto serían responsables de más muertes que cualquier guerra en la historia de la isla.
Para 1820, en sólo 40 años, la mitad de la población hawaiana había fallecido de enfermedades venéreas y otras enfermedades occidentales. A medida que millares de nativos morían, los hawaianos continuaban buscando una señal de Pele pero el volcán permaneció silencioso. Mientras más tiempo tardara la diosa en intervenir mayor cantidad de hawaianos cuestionarían la existencia de su maldición. Todo lo sagrado de la cultura hawaiana estaba muriendo tan rápido y de manera tan trágica como los propios nativos.
Muy Pronto, en 1820, otra amenaza mucho más seria para el poder de la diosa, llegaría hasta las costas de Hawai: los misioneros cristianos de Estados Unidos, quienes buscaban convertir a los hawaianos a sus creencias en un solo dios.
Para convencer a los hawaianos, los misioneros tenían que probar que su dios cristiano era más poderoso que la misma Pele. La estocada final para la diosa hawaiana no vino de los forasteros sino de una princesa hawaiana, Kapiolani, quien, de acuerdo con la tradición, era descendiente directa de Pele.
En 1824, cuando Kapiolani decidió convertirse al cristianismo, desafiantemente decidió hacerlo en el recinto sagrado de Pele, el borde del ardiente cráter. Los nativos suplicaron a la princesa que no ascendiera hasta el volcán, temerosos de que la diosa pudiera infringir su venganza sobre los hawaianos por un acto tan blasfemo, pero la princesa ignoró sus advertencias. La diosa volcán guarda su silencio ante la conversión de Kapiolani. Al ver que la princesa no es castigada por la maldición, la creencia de la población en su diosa se debilita.
Los líderes eclesiásticos pronto tomarían medidas drásticas para reprimir la cultura hawaiana. La antigua lengua hawaiana fue prohibida y las danzas Hula fueron proscritas de ser ejecutadas en público. A medida que la cultura hawaiana se iba extinguiendo algunos comenzaron a preguntarse si una furiosa Pele no hubiese tomado venganza después de todo.
A finales del siglo XIX, después de que el pueblo hawaiano había dado la espalda a su diosa, sólo 40.000 nativos sobrevivieron; cerca del 95 por ciento de la población había muerto en menos de 75 años. Y ¿qué sucedió con la princesa que retó a la maldición de Pele? A finales del siglo XIX su monarquía fue abolida y Hawai fue anexado a los Estados Unidos.
Volver a despertar
Para el siglo XIX los informes acerca del esplendor de Hawai se extendían por todo el mundo. Los visitantes viajaban a las islas para observar paisajes antes prohibidos a los ojos de los extranjeros. La maldición de Pele se había convertido en un mito hawaiano tan sonado que los visitantes realizaban un arduo viaje de dos días sólo para echar un vistazo a la diosa en su dominio volcánico. Uno de estos visitantes fue el escritor norteamericano Mark Twain quien en 1866 realizó una peregrinación hasta el volcán Kilauea, el recinto sagrado de la diosa. "Al fin llegamos a los desgarrados y abruptos desiertos de ardiente y burbujeante lava hasta la cima de la montaña. Y estas señales nos advirtieron que estabamos cerca del palacio de la terrible diosa Pele, la creadora del Kilauea" (Mark Twain, 1866).
Pese a que algunos extranjeros reverenciaron a Pele, la mayoría la observaba con desprecio. Mientras que su sagrado volcán permanecía en silencio, Hawai era cada vez más influenciada por la cultura de la Norteamérica territorial. Sin embargo, curiosas señales comenzaron a indicar que el misterioso poder de la maldición de Pele no se había desvanecido.
Cuando los turistas visitaban el volcán sagrado de Pele, inadvertidamente violaban un antiguo tabú al llevar trozos de rocas ígneas como recuerdo; como resultado de esto sufrirían extrañas desgracias. Los turistas enviaban las rocas de regreso a Hawai rogando a los guardiaparques regresarlas hasta el volcán de Pele.
A fines del siglo XX la intromisión en los dominios de Pele fue más allá del robo de las rocas de la montaña. Se anunciaron planes de instalar pozos geotérmicos en el propio volcán sagrado Kilauea. Estos pozos hubieran proveído de energía a la población de Hawai pero para los creyentes en la maldición de Pele fue un acto de profanación; para muchos hawaianos Pele estaba siendo sometida a un acto de violación.
A pesar de la fuerte oposición de los nativos hawaianos, los pozos geotérmicos fueron instalados en el cráter sagrado del volcán. Los creyentes en Pele temían que después de tal provocación la maldición de Pele tomaría una terrible venganza. No pasaría mucho tiempo, sólo dos semanas más tarde, el 2 de julio de 1983, luego de permanecer en silencio por varios siglos, el volcán de la diosa hizo erupción con inesperada ferocidad ¿Fue esta una extraordinaria coincidencia o escogió Pele este momento decisivo para desatar su venganza?
En 1997, 14 años más tarde, el volcán aún se encontraba en erupción, destruyendo más de 200 casas y causando pérdidas por más de 100 millones de dólares. Para quienes fervientemente creían en ella, sin embargo, este acto de pavorosa destrucción fue también un acto de creación.

Tal y como si hubiera creado una nueva tierra, esta voraz erupción de Pele a dado origen a un renacimiento de las antiguas creencias de los hawaianos. Desde que la erupción comenzó en 1983 ha habido un sorprendente renacimiento en apoyo de las antiguas costumbres sagradas. Numerosas escuelas de Hula se han formado, muchas de ellas dedicadas a transmitir las antiguas historias de las explosiones de Pele.
A medida que la lava de Pele continua su implacable marcha hacia el océano creando tierra nueva y animando nuevas y fervientes creencias, su antigua leyenda cobró nueva vida.
Para los geólogos la continua erupción del volcán de Pele ofrece una oportunidad para estudiar los misterios ancestrales del comportamiento volcánico con la más avanzada tecnología ¿Descifrarán algún día los científicos todos los enigmas del volcán de Pele o hay misterios que son tan ancestrales, tan sagrados, que nunca podrán revelar sus secretos?
El poder de Pele continúa desconcertando a los científicos e inspirando temor entre sus adoradores. Posiblemente sea una advertencia para todos que es la naturaleza y no la raza humana quién crea y destruye la vida; y que, a menos que el carácter sagrado de la naturaleza sea respetado, toda la humanidad caerá bajo una maldición tan peligrosa e ineludible como la del volcán de la diosa Pele.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Mujeres que corren con lobos


Todos sentimos el anhelo de lo salvaje. Y este anhelo tiene muy pocos antí-dotos culturalmente aceptados. Nos han enseñado a avergonzarnos de este deseo. Nos hemos dejado el cabello largo y con él ocultamos nuestros sentimientos. Pero la sombra de la Mujer Salvaje acecha todavía a nuestra espalda de día y de noche. Dondequiera que estemos, la sombra que trota detrás de nosotros tiene sin duda cuatro patas.


DOCTORA CLARISSA PINKOLA ESTÉS
Cheyenne, Wyoming

miércoles, 5 de noviembre de 2008

El descenso de la Diosa





En este mundo, la Diosa se nos muestra en la Luna, la luz que esplende en la Obscuridad, la que trae la lluvia, la que mueve las mareas, Señora de los Misterios. Y así como la Luna crece y mengua, y marcha por tres noches de su ciclo en plena Obscuridad, de igual manera, se dice, la Diosa pasó una vez tres noches en el Reino de la Muerte.


En los tiempos antiguos de Invierno nuestro Señor, el Astado, era, como lo ha sido siempre, El Que Consuela, El Que Alivia; mas los humanos lo conocían como el Terrible Señor de las Sombras –solitario, adusto, e inconmovible.


Mas nuestra Señora y Diosa con frecuencia se dolía hondamente por el destino de Sus creaciones al verlas envejecer y morir. Quiso resolver todos los Misterios, incluso el Misterio de la Muerte. Puesto que, enamorada, Ella busca siempre a Su otro Yo, y una vez, en el Invierno del año, cuando Él había desaparecido de la verde Tierra, Ella lo siguió y llegó por fin a las Puertas más allá de las cuales los vivos no van jamás. De manera que viajó al Mundo Inferior en Su bote, por el Río Sagrado del Descenso.


El Guardián de la Puerta La desafió, exigiendo una de Sus prendas a cambio del acceso, ya que nada puede ser recibido salvo que algo sea dado a cambio. Y en cada una de las puertas hubo la Diosa de pagar el precio del acceso, ya que los Guardianes le dijeron:


“Despojaos de Vuestras vestimentas, y haced a un lado Vuestras joyas, puesto que nada podéis traer con Vos a éste nuestro Reino”.


De esta manera Ella se despojó de Sus ropas y de Sus joyas, entregándolas a los Guardianes, ya que nada puede ser llevado a aquellas regiones. Por amor, Ella fue atada como deben serlo todos los seres vivos que buscan entrar en el Reino de la Muerte y de los Poderosos.


En la primera Puerta Ella entregó Su cetro; en la segunda, Su corona; en la tercera, Su collar; en la cuarta, Su anillo; en la quinta, Su faja; en la sexta, Sus sandalias; y en la séptima, Su vestido.


La Diosa quedó desnuda, y fue conducida a la presencia misma del Dios Obscuro.


Él la amó, pues tal era Su belleza, y se arrodilló a Sus pies al verla entrar, colocando ante Ella Su espada y Su corona, y besó Sus pies, diciendo:


“Benditos sean Vuestros pies, que Os han traído por este camino”.Entonces se incorporó, y dijo a la Diosa:
“No tornéis al mundo de los vivos, mejor permaneced aquí conmigo; permitidme poner Mi fría mano en Vuestro corazón, y tened paz y reposo y consuelo”.


Mas Ella respondió:


“Pero Yo no Os amo, pues ¿por qué provocáis que todas las cosas que Yo amo, y que me deleitan, mueran y se marchiten?”


Señora”, dijo Él; “es contra la edad y el destino que protestáis, ante los cuales nada puedo hacer. Es el destino de cuanto vive morir. A causa de la edad, todo pasa; todo se marchita. Pero cuando los seres vivos mueren al final del tiempo, Yo traigo alivio y consuelo a aquellos que pasan por las Puertas, para que puedan rejuvenecer de nueva cuenta. Por un tiempo habitan ellos con la Luna, y con los espíritus de la Luna; entonces pueden ellos retornar al mundo de los vivos. ¡Pero Vos! Sois hermosa. Sois el deseo de Mi corazón –no tornéis, mejor permaneced aquí conmigo”.


Mas Ella respondió:


“No os amo”.


De nuevo se postró el Dios, y besó las rodillas de Ella, diciendo:


“Benditas sean Vuestras rodillas, que se postran ante el Altar. Permaneced aquí conmigo; permitidme poner Mi fría mano en Vuestro corazón”.


Mas Ella respondió:


“No Os amo, y Soy necesaria en el Reino de la Vida”.


El Dios, de rodillas todavía, besó el vientre de Ella, diciendo:


“Bendito sea Vuestro vientre, sin el cual ninguno de nosotros sería. Permaneced aquí conmigo; permitidme poner Mi fría mano en Vuestro corazón”.


Mas ella respondió:


“Aunque siento retoñar el amor por Vos, debo retornar con aquellos a quienes amo en plenitud, en el Mundo de la Creación”.


El Dios, incorporándose entonces, la besó en sus senos, diciendo:


“Benditos sean Vuestros senos, formados con fuerza y belleza. Permaneced aquí conmigo; permitidme poner Mi fría mano en Vuestro corazón”.


Mas ella respondió:


“Aunque siento el amor por Vos, debo retornar con aquellos por quienes soy responsable, en el Mundo de la Creación. No puedo hacer esto, mejor retornad Vos conmigo”.


Respondió el Dios:


“Señora, no puede ser. Si hubiese Yo de abandonar Mi reino, y abandonase a aquellos que buscan Mi consuelo y reposo, entonces la Rueda no giraría más. La edad y la debilidad reclamarían a Vuestras creaciones que amáis, y en ninguna parte encontrarían reposo, paz y reunión con aquellos que antes partieron. Y ya no habría lugar para los nuevos, únicamente para los marchitos, los fatigados, y los inertes”.


Besó entonces los labios de Ella, diciendo:


“Benditos sean Vuestros labios, que pronunciarán los Nombres Sagrados. Permaneced aquí conmigo; permitidme poner Mi fría mano en Vuestro corazón”.


Mas ella respondió:


“Aunque Os amo, debo retornar. Si hubiese Yo de abandonar el Mundo de la Creación, y desamparase a Mis criaturas, entonces la Rueda no giraría más. Las mujeres dejarían de parir, y las semillas no germinarían más. Y Vuestro Reino sería colmado con todas Mis criaturas, que vendrían en busca de Vuestro consuelo, sin poder jamás retornar al mundo de los vivos”.


Dijo entonces el Dios:


“Si Os negáis a recibir Mi mano en Vuestro corazón, y puesto que habéis venido a Mi Reino, deberéis postraros entonces ante el flagelo de la Muerte, pues tal es el destino de todos los que vienen aquí”.


Respondió la Diosa:


“Es el destino –así es mejor”.


Así pues, la Diosa se arrodilló en sumisión ante el flagelo de la Muerte, empuñado por el Dios, cuyo corazón fue asimismo flagelado con cada golpe que infligía; y Él la azotó con tal ternura en Su mano que Ella gritó:
“¡Conozco Vuestro dolor, y los dolores del amor!”


El Dios la puso de pie y dijo:


“Bendita seáis, Mi Reina y Mi Señora. Quisiera que hubieseis aceptado Mi mano en Vuestro corazón, para que esto jamás deviniera”.


Mas Ella respondió:


“Coloquemos ambos Nuestras manos, cada uno en el corazón del Otro, de tal manera reclamándonos cada Uno al Otro, y uniéndonos ambos entre Nosotros. De esta manera, Yo regiré Mi Reino de la Creación, el nacimiento y la vida; mas compartiré con Vos Vuestro Reino de la Muerte, el rejuvenecimiento, y el reposo. Unámonos en perfecto Amor y perfecta Confianza, para que el Universo sea completo y la Rueda gire por siempre”.


Y dijo el Dios:


“Bendita seáis, Mi Reina y Mi Señora; esto es, en efecto, sabiduría. ¡Así debe ser!”


Entonces le dio de nueva cuenta los cinco besos de la iniciación, diciendo:


“Únicamente así podéis Vos alcanzar el conocimiento y la alegría”.


Ella permaneció con Él tres días y tres noches, y Él le enseñó todos Sus Misterios, y Su Magia. Y Ella le enseñó a Él Sus Misterios. Se amaron y se unieron el Uno con el Otro.


Y al final de la tercera noche, Ella tomó la Corona de Él, y ésta se convirtió en un círculo que Ella puso alrededor de Su propio cuello, diciendo:


“He aquí el círculo del renacimiento. A través de Vos, todo pasa y abandona la vida, pero a través de Mí todo puede nacer una vez más. Todo pasa; todo cambia. Incluso la muerte no es eterna. Mío es el Misterio del vientre, que es el Cáliz sagrado, el Caldero del Renacimiento. Entrad en Mí y conocedme, y Seréis libre de todo miedo. Pues al igual que la vida no es sino un viaje hacia la muerte, así la muerte no es sino un pasaje de vuelta a la vida, y en Mí el círculo gira por siempre”.


Con amor, Él entró en Ella, y así renació en la vida. Todavía es Él conocido como Señor de las Sombras, el que da alivio y consuelo, el que abre las Puertas, el Rey del País del Estío, el dador de paz y reposo. Pero Ella es la Madre gentil de toda vida; de Ella todas las cosas proceden y a ella retornan de nuevo. En Ella están los Misterios de la muerte y el nacimiento; en Ella está la consumación de todo amor.


Puesto que hay tres Misterios en la vida humana, que son: Nacimiento, Muerte y Renacimiento, y el Amor los controla a todos. Para consumar el Amor, debéis retornar de nuevo al mismo tiempo y lugar que aquellos que amaron antes. Y debéis encontrar, reconocer, recordar, y amarlos de nueva cuenta. Mas para renacer debéis morir y ser preparado para un nuevo cuerpo. Y para morir debéis nacer, mas sin Amor no podréis nacer entre los vuestros.


Mas nuestra Diosa se inclina siempre por favorecer al Amor, así como a la alegría y a la felicidad. Ella custodia y atesora a Sus hijos ocultos en la vida presente y en la posterior. En la muerte Ella nos revela el camino que conduce a Su comunión, y en la vida Ella nos enseña la Magia del Misterio del Círculo, el cual se encuentra entre los mundos de los humanos y de los Dioses.


De tal manera nos son enseñados los orígenes de la Rueda del Año, cuyo gobierno es compartido por el Señor y la Señora, y cómo es que cada Uno brinda y comparte un equilibrio con el Otro.


Como fue en la hora de nuestro comienzo, así es ahora, así siempre será.

martes, 4 de noviembre de 2008

Sacerdotisas y chamanas



La Diosa se tejió a si misma desde el dolor de hacerse nacer, tejió con los hilos de plata de la luna y con los hilos de oro del sol el tapiz del tiempo, nos tejió a nosotras y pasamos a formar parte del tapiz eterno de la creación sin fin, y ahora, nosotras, hijas de la Diosa, somos también tejedoras. Tejamos con hilos de amor, generosidad, bondad y entrega el tapiz del destino y del mundo en el que vivimos, para que todo sea como tiene que ser. Ensoñemos para crear y dar, compartamos el sueño.
Recemos a las Abuelas del tiempo, para que si caemos nos levanten con su amorosa mano, para que nos den la sabiduría de aprender a caer y de aprender a levantarnos.
Solamente hay un paso entre lo sagrado y lo mundano, el mismo sol que sale por las mañanas y al que nosotras saludamos y del que celebramos su nacimiento a los demás solo les sirve para ver. La misma luna a la que bailamos y celebramos como parte de nuestra esencia a los demás solo les sirve para cerrar los ojos y dormir, dormir sin ensoñar. La misma lluvia que a nosotras nos purifica a los demás solo les sirve para estar triste o enfermar. La misma tierra a la abrazamos y agradecemos los dones recibidos los demás la utilizan para construir y llenarla de asfalto. Lo sagrado y lo mundano están juntos a veces unidos, la magia está para los ojos que saben ver. Los misterios se revelan cada minuto de nuestra existencia ante nuestros ojos, sólo hay que mirar con ojos de amor, con ojos de fe, con ojos de servicio y de entrega, y todo nos es dado, porque nos pertenece como guardianas de la antigua tradición.
Accede al conocimiento mediante ritos ancestrales, ritos que nos acompañan durante todo el día y que no vemos porque dejaron de enseñarnos a mirar con los ojos adecuados, mirad con los ojos de la mujer que sois y descubriréis la magia que os rodea, mirad con los ojos de la gran mujer que sois y descubriréis la magia que tenéis, mirad con los ojos de la Diosa que sois y descubriréis que ya conocéis y solo hace falta recordar.

Las sacerdotisas de la Diosa somos chamanas, canales y portadoras de la magia de la vida, de la nutrición y de la conexión con el núcleo de la Madre. Una sacerdotisa es una guerrera entre mundos, una guerrera que inicia a otras y le enseña el camino oculto por el que solo camina la verdad y el amor. Una chamana, una sacerdotisa jamás traicionaría a una igual, si lo hace, nunca sirvió, nunca caminó, nunca amó

Fáistine leis an Morrígan. La profecía de Morrigan


Fáistine leis an Morrígan

Sídh go neimh

neimh go domhan
domhan fo neimh
neart i gcách
án forlán
lán do mil
míd go sáith
sam i ngram
gae for sciath
sciath for dúnadh
dúnadh lonngharg
fód di uí
ros forbiur beanna
abú airbí imeachta
meas for chrannaibh
craobh do scís
scís do ás
saith do mhac
mac formhúin
muinréal tairbh
tarbh di arcain
odhbh do crann
crann do thine
tine a n-áil
ail a n-úir
uích a mbuaibh
Boinn a mbrú
brú le feabh faid
ásghlas iar earccah
foghamar forasit eacha
iall do tír
tír go trácht le feabh ráidh
bíodh rúad rossaibh síoraibh ríochmhór
sídh go neimh
bíodh síornoí.


LA PROFECÍA DE MORRIGAN

Tanta paz como en el cielo
Cielo en la Tierra
Tierra bajo el Cielo
Fuerza en cada uno
Un cuenco lleno
Abundancia de miel
Abundancia de honor
Verano en Invierno
La lanza ayudada por el escudo
Escudos ayudados por Fortalezas
Fortalezas con salvaje furia para la batalla
El Vellocino
Bosques crecidos con ciervos
Para siempre las destrucciones se fueron
Nueces en los arboles
Una rama marchita cae
Marchita por el crecimiento
Riqueza para el hijo
Un hijo sabio
Cuello de Buey
Un Buey de una canción
Arboles nudosos
Madera para el fuego
Fuego requerido
Empalizadas nuevas y brillantes
La victoria del Salmón
Los Boyne los hospedan
Una posada amplia
Ampliada después de la Primavera
En Otoño aumentan los Caballos
La Tierra se conserva salva
Tierra se recuenta con buenas palabras
Sé poderoso en la eternidad de excelentes bosques
Tanta paz como el cielo
Nueve veces tan eterna.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Doncella


La Doncella baila, pálida y bella,
con la suave lluvia, en las mañanas de abril.
Flores de manzano en el cabello lleva,
y de su vestido caen hojas mil.

En pastos cubiertos de rocío plateado
se detiene para bendecir a vacas y terneros.
Su tarea aquí es renovar la medialuna,
que en Su frente lucirá en días venideros.

Ella siembra semillas de cosas que vendrán
como el aire, frescas e inocentes,
pero en la distancia, el tambor del verano puede oír
que la llama a acudir a lugares diferentes

Elizabeth Barrette

viernes, 1 de agosto de 2008

Hécate


Me siento en las tinieblas
del anoche de la luna oscura,
con mis sabuesos, en la encrucijada
donde convergen los tres caminos,
en la encrucijada, el lugar de la elección.
Todos los senderos llevan a la encrucijada,
y todos son deseables,
pero solo se puede discurrir por uno;
elegir genera finales,
y todos los comienzos proceden de los finales,
delas encrucijadas.
¿Qué camino elegiste tú?
¿Por qué camino irás?
¿Cúal?
Aunque la decisión es tuya,
te voy a revelar mi secreto:
hay que elegir el camino de entrar en el vacío,
hay que elegir el camino de dejarse morir,
hay que elegir el camino de volar libremente.

Amy Sophia Marashinsky-El oráculo de la Diosa

miércoles, 16 de julio de 2008

Plegaria



MADRE PRIMIGENIA
MADRE ETERNA
DIOSA OCULTA
QUE ACOMPAÑAS MIS NOCHES Y MIS DIAS
DONCELLA RESPLANDECIENTE
REINA MADRE
ANCIANA SABIA
ACOMPAÑAME
UNETE CONMIGO EN EL CIRCULO ETERNO
BENDICEME
Y LLENA DE SABIDURIA MI CAMINO
ASI SEA

viernes, 13 de junio de 2008

Mujeres


Hermanas!
Era un dia muy caliente y húmedo y una mujer estaba sentada en un sofá, tomando té helado con su Madre. Mientras hablaban de la vida, el matrimonio, de las responsabilidades y de las obligaciones de la edad adulta, la madre hizo sonar los cubos de hielo en su vaso fuertemente y luego miro fijamente a su hija.
'Nunca te olvides de tus hermanas' le advirtió, dando vueltas a las hojas de té en el fondo de su vaso. 'Ellas se volverán cada vez más importantes con el paso del tiempo. No importa cuanto ames a tu esposo, no importa cuanto ames a los hijos que tengas, vas a necesitarlas. Recuerda salir con ellas siempre, hacer cosas con ellas siempre. Recuerda que cuando hablo de tus Hermanas me refiero a TODAS las mujeres… tus amigas, tus hijas, y todas las otras mujeres que estén ligadas a ti. Las vas a necesitar. Las mujeres siempre las necesitamos. '
'Qué consejito!!' pensó la joven mujer. 'No acabo de casarme? No acabo de entrar al mundo de las 'parejas'? Ahora soy una mujer casada, por el amor de Dios! Un adulto! Estoy segura que mi esposo y la familia que vamos a formar será todo lo que necesite para darle significado a mi vida'.
Pero ella escuchó a su madre. Mantuvo contacto con sus Hermanas y cada vez tuvo más amigas con el paso de los años. Conforme éstos fueron pasando, uno tras otro, ella fue entendiendo, gradualmente, a lo que su Madre se refería. Conforme el tiempo y la naturaleza presentan sus cambios y sus misterios en la vida de una mujer, tus verdaderas Hermanas siempre permanecen.
Después de más de 50 años de vivir en este mundo, esto es lo que he aprendido:
ESTO LO DICE TODO:
El Tiempo pasa.
La Vida ocurre.
Las distancias separan.
Los hijos crecen...
Los trabajos van y vienen.
La pasión disminuye.
Los hombres no siempre hacen lo que se supone que deberían hacer.
El corazón se rompe.
Los padres mueren.
Los colegas olvidan los favores recibidos.
Las carreras o profesiones llegan a su fin.
PERO........ .

Tus Hermanas siempre están ahí, no importa cuánto tiempo y cuántas millas hayan entre ustedes. Una amiga nunca está demasiado lejos para llegar a ella cuando la necesitas.
Cuando tienes que caminar por un valle solitario y tengas que hacerlo por ti misma, las mujeres de tu vida, estarán alrededor del valle, alentándote, orando por ti, empujándote, interviniendo por ti, y esperándote con los brazos abiertos al final del camino.
Algunas veces, incluso romperán las reglas y caminaran a tu lado … O vendrán y te llevaran cargada.
Amigas, hijas, abuelas, cuñadas, hermanas, nueras, Madres, nietas, tías, primas, sobrinas y toda nuestra familia, son una bendición en la vida!
El mundo no seria el mismo sin mujeres, y yo tampoco. Cuando empezamos ésta aventura de ser Mujer, no tenemos idea de las increíbles satisfacciones y de las dolorosas pruebas que nos esperan. Tampoco sabemos cuanto necesitaremos las unas de las otras.

La carga de la Diosa


Escucha las palabras de la Gran Madre, quien en tiempos antiguos se le llamaba Artemisa, Astarte, Dione, Melusina, Afrodita, Ceridwen,Diana, Arionrhod, Brígida y muchos otros nombres:

"Cuando necesites cualquier cosa, una vez al mes, y mejor aún cuando la Luna está llena, te reunirás en un lugar secreto y adorarás Mi espíritu, que soy Reina de toda la Sabiduría. Serás libre de esclavitud, y como señal de esta libertad, estarás desnud@ en tus
ritos. Canta, festeja, baila, haz música y haz el amor, todo en mi presencia, porque es Mío el éxtasis del espíritu y Mía también es la alegría de esta Tierra.

Mío es el amor a todos los seres. Mío es el secreto que abre la puerta de la juventud, y Mía es la copa de vino de la vida que es el caldero de Ceridwen, que es el Santo Grial de la inmortalidad. Doy el conocimiento del eterno espíritu y más allá de la muerte, doy
paz y libertad y reunión con todos aquellos que se han ido antes.

No pido sacrificios, porque soy la Madre de todas la cosas, y mi amor brota a toda la Tierra.

Escucha las palabras de la Diosa de la Estrella, cuyo polvo son los pies de cielo y cuyo cuerpo circula por el universo:

"Soy la belleza de la verde Tierra y la blanca Luna entre las estrellas y los misterios de las aguas, llamo a tu alma para que se levante y venga a Mi. Porque soy el alma de la naturaleza que da vida al universo. De Mí proceden todas la cosas y a Mí deben de regresar. Permite que mi adoración esté en el corazón de todo el
corazón que se regocija, porque todo acto de amor y placer son mis rituales. Permite que haya belleza y fuerza, poder y compasión, honor y humildad, gozo y reverencia dentro de ti.

Y aquellos que buscan conocerme, aprende que tu búsqueda y deseos no serán alcanzados, a menos que sepas el Misterio: si aquello que buscas no lo encuentras dentro de ti, no lo encontrarás afuera.

Porque he estado dentro de ti desde el principio, y me encontrarás al fin del deseo.

Doreen Valiente